Patrones que bajan las pulsaciones
Composiciones casi minimalistas entre 40 y 80 bpm, con el piano como timbre central, escritas para inducir un estado de relajación.
Cómo está escrita
La música está especialmente creada para la temática de cada vídeo, pero no tiene ninguna intención descriptiva.
La música está especialmente creada para la temática de cada vídeo, pero no tiene ninguna intención descriptiva. Todas las composiciones se basan principalmente en repetición de pequeños patrones armónicos y melódicos casi minimalistas con velocidades entre 40 y 80 bpm para inducir un estado de relajación bajando las pulsaciones del corazón. A veces se busca cierta aleatoriedad en la escritura utilizando a veces patrones irregulares tanto en la concepción de temas como en la construcción de frases y melodías que limiten la sensación predecible de la música.
Aunque la música de cualquiera de los vídeos puede ayudar a tratar el estrés y la ansiedad, para el estrés utilizamos música estática basada en patrones armónicos cambiantes que generen paz y tranquilidad. Así mismo, para la ansiedad utilizamos música melódica que permita a la persona abandonar bucles de pensamientos obsesivos y dañinos que impiden descansar correctamente. La música basada en melodías permite al cerebro seguirlas inconscientemente abandonando este tipo de pensamientos recurrentes.
Los timbres musicales seleccionados se basan principalmente en el sonido del piano sobre el que aparecerán ocasionalmente cuerdas, vientos, coros e instrumentos de percusión que creen un contraste con los temas que se proponen en el piano. Después de un estudio exhaustivo sobre el uso que se hacía de la música para la relajación, y por experiencia propia, se llegó a la conclusión de que el piano era el instrumento que se utilizaría como base por su sonido aterciopelado, homogéneo y poco estridente que posee gran cuerpo en el espectro auditivo central equivalente a las frecuencias en las que se sitúan las vocales del habla humana (entre 150 a 600 Hz). Toda la parte aguda del piano siempre es utilizada a modo de caja de música en combinación con la celesta y el arpa produciendo una sensación infantil e ingenua.
Aunque todos estos instrumentos cubren perfectamente todo el rango auditivo entre los 50 Hz y los 20kHz, la masterización de cada obra lleva un filtro pasa bajos entre 12 y 16kHz con una caída de 6dBs por octava aproximadamente dependiendo de la obra. La idea es eliminar las frecuencias que podrían llegar a ser incómodas para conciliar el sueño provocando un efecto contrario al producir un estado de vigilia por resultar una llamada de atención. Además, la masterización incluye un compresor multibanda y un limitador configurados de tal manera que las sensaciones de mayor o menor intensidad de la música se produzcan por el cambio de timbre aparente de los propios instrumentos y no por una perceptible subida de volumen.
Esto permite crear la sensación de diferentes estados anímicos en la música, pero no inducidos por la subida de volumen por lo que una vez ajustado el volumen al principio de la escucha no será necesario volverlo a modificar durante la escucha.
- 40 – 80 bpm
- Velocidades elegidas para inducir la relajación bajando las pulsaciones del corazón.
- 150 – 600 Hz
- Cuerpo central del piano, equivalente a las frecuencias de las vocales del habla humana.
- Filtro 12 – 16 kHz
- Pasa bajos con una caída de unos 6 dB por octava para retirar las frecuencias que dificultan conciliar el sueño.